domingo, 29 de mayo de 2016

El vacío

No hay nada que reemplace el vacío de la ausencia de “un otro” o “un algo”. Y no significa que lo que sí tienes contrario al vacío, no merezca el reconocimiento y el agradecimiento genuino.
El vacío no se puede reemplazar ni llenar con otra cosa que no sea Luz. Lo imaginé siempre como en un recinto oscuro hasta que probé encender una luz. Y esa Luz viene después de ver, experimentar, entender, sentir y aceptar el vacío; y elegir prender la Luz.
Y fue a partir de ahí que el reconocimiento de lo que sí tengo, comenzó a ser genuino. 

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